jueves, 5 de septiembre de 2019
El otoño del Patriarca - Nueva Coleccion
El otoño del Patriarca es la ultima creación en acuarela de José Toro, parte de su ultima colección. "Está claro que el patriarca soy yo", comenta el autor sobre el cuadro, producto inconfundible de la melancolía que une al maestro y pintor Alicantino con el Perú y sus más de 20 años entre sus gentes. Allí consagró sus esfuerzos a ayudar a muchos muchachos y muchachas, indígenas condenados al ostracismo y sin apenas oportunidades, para los que su labor ha sido el asidero que les ha permitido demostrar al mundo que son tan, o más, validos que cualquiera.
Esta acuarela es, por otra parte, uno de los últimos cuadros de la obra de José Toro, sobre la que el propio pintor comenta que es inesperada incluso para él, pues durante una temporada llego a pensar que se "había agotado la vena". Pese a ello, esta viene a completar una serie de obras recientes, algunas de las cuales han sido informatizadas y corregidas digitalmente para hacer las pinturas más accesibles a cualquier bolsillo y, por otro lado, con colores aun mas perfectos gracias a las nuevas tecnologías.
Es, además, una pintura que anuncia la llegada de una futura exposición de la obra reciente de José Toro sobre la que comentaremos los detalles, aun por confirmar, en este blog.
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¿Quién es José Toro Pérez? Si fuera válido el testimonio de un hermano, de su único hermano en el mundo, diré lo que sigue:
ResponderEliminar“Soy un soñador”. -Y ¿eso por qué? -Pues porque desde lo más remoto de su adolescencia y después ya siempre, hasta ahora mismo, estuvo convencido de que algo fuera de lo común habría de lograr para sí y para su prójimo aquí, en este frágil y a la vez enloquecido mundo. Naturalmente para poder soñar plenamente despierto este tipo de sueños hace falta algo más que un fantástico deseo y un firme propósito: se precisan unos talentos, talentos con que, para un cristiano creyente, Dios nos ha provisto a todos. Y además estar seguro-al nivel que su juventud le permitiera estarlo-de que esas capacidades eran precisamente las idóneas para lograr su gran e ilusionado objetivo una vez que este se concretase.
Puedo testimoniar como mejor notario que una gran parte de las cualidades naturales-si no todas-que hoy día tiene desarrolladas en su máxima expresión, ya apuntaban claramente desde su niñez, y es que el genio creativo alborea de inmediato tras el alumbramiento materno, pues ha quedado inscrito en su árbol genético.
Algo interesante que cualquiera desearía preguntarse es: ¿qué fue antes el artista o el maestro? La respuesta no se hace esperar: EL artista sin discusión, ya se ha contestado en el párrafo anterior; pero es que enseñar es también un arte, independientemente de la disciplina científica o literaria que se quiera o se pueda impartir; pero es que además el maestro de primaria las abarca todas desde su “curriculum”. Algo muy distinto es que se sepa enseñar, y ahí radica el verdadero arte.
Es creador de un método prodigioso para la enseñanza de la lengua Castellana susceptible de aplicarse desde el parvulario hasta la universidad, como lo es de una abundantísima obra pictórica a través de la cual descubre todo el lirismo de su mundo interior, su mundo espiritual, radicalmente distinto del mundo enloquecido que le tocó vivir en el pasado y en el presente por motivaciones muy diferentes.
Como maestro desempeñó su carrera durante más de cuarenta años; como pintor, muy poco menos. Es también autor literario, y así escribió una novela histórica de su pueblo difundida y conocida en toda nuestra comunidad y en otras colindantes, muy celebrada en todas ellas.
Y es además fundador más allá de la “Mar Océana” en El Perú, de una institución benéfica que abarca desde la formación infantil hasta la universitaria pasando por la formación profesional, y la protección de niños, ancianos y familias desamparadas del mundo, tal y como quiere significar su expresión abreviada: MAPAYN MUNDY, denominación también de la O.N.G. con que fue constituida en su momento, con unos resultados extraordinarios dentro y fuera de la madre patria.
José Toro Pérez es también autor de un estupendo poemario, que no ha publicado aún. En su niñez, vivió en El Pilar de la Horadada y recuerdo una letrilla suya, escrita entonces, alusiva al Medioevo y al mundo agrícola de su querido pueblo:
Bellas espigas doradas
Por extraño baño de oro,
Recordáis al pueblo moro
Los campos de la Horadada. Pedro Toro Pérez, 25-10-19.